Las lunas de febrero
Observa las lunas de febrero, su majestuosidad sin paralelo. Luna de nieve, luna del lobo o luna del hambre. Vuelven en otoño, como si quisieran redondear en esa época del año que siente que termina, el reflejo de su fulgor inicial. Aunque instantáneas de la única y misma seductora de los mares desde que el agua es agua, son asomos lunares para atesorar. Descansa tu mirada y posa allí, en su faz lejana, tus pensamientos. Déjate arrullar por su diáfana melancolía. Nunca te olvides que allá distante, mirándose en tus ojos infinitos, está el astro-satélite cuerpo celeste y amoroso, acompañando tus tribulaciones. Nocturna y silenciosamente. Es bueno recordar de vez en cuando. Reconocernos desde la insignificancia, comprender lo fútil de los pesares, desembarazarse de la soberbia y no tomarse demasiado en serio. Todo reinicia, el tiempo es cíclico y nada es para siempre. En los claros de luna la angustia se...